Tratamiento Intensivo para el Estrés Postraumático
krasnovp2020-09-09T14:54:08-03:00
Consiste en una evaluación psiquiátrico-psicológica para determinar el diagnóstico, posibles problemas asociados al diagnóstico principal, historia de tratamientos previos, y evaluar si el formato intensivo de tratamiento resulta adecuado para el paciente. Al finalizar dicho proceso, se realiza una devolución del equipo hacia el paciente y la familia con las indicaciones correspondientes. En algunos casos, puede ser necesario realizar estudios complementarios (por ej., evaluación neuropsicológica cuando la persona sufrió un traumatismo de cráneo).
Esta modalidad intensiva puede ser la adecuado para pacientes que necesitan una pronta recuperación o bien viven lejos de nuestro centro.
Existen dos formatos:
1- Intensivo de 5-8 semanas dos veces por semana en sesiones de 2 horas cada
una y sesiones de seguimiento.
2- Ultra-intensivo de 4 horas por día durante 1 semana aprox. y sesiones de
seguimiento.
El programa de tratamiento comprende:
- Evaluación con Escala PSS-I-5 y PDS-5 antes y después del tratamiento (determina la severidad del estrés postraumático): estas escalas se administran en forma rutinaria en centros expertos de estrés postraumático.
- Tratamiento de Exposición Prolongada para el estrés postraumático (8-16 sesiones dos veces por semana)
- Tratamiento o seguimiento psiquiátrico según el caso
- Sesiones de psicoterapia de seguimiento presenciales y/o por telesalud según cada caso y cuya frecuencia y duración se acordará con el paciente y su familia.
- Sesiones de seguimiento psiquiátrico durante y después del intensivo cuya frecuencia y duración se definirá según cada caso.
El programa de tratamiento comprende:
- Evaluación con Escala PSS-I-5 y PDS-5 antes y después del tratamiento (determina la severidad del estrés postraumático): estas escalas se administran en forma rutinaria en centros expertos de estrés postraumático.
- Tratamiento de Exposición Prolongada para el estrés postraumático (4 hs de psicoterapia por día en sesiones de 2 horas cada una, una por la mañana y otra por la tarde todos los días hábiles. Duración 1-2 semanas aproximadamente)
- Tratamiento o seguimiento psiquiátrico según el caso
- Sesiones de psicoterapia de seguimiento presenciales y/o por telesalud según cada caso y cuya frecuencia y duración se acordará con el paciente y su familia.
- Sesiones de seguimiento psiquiátrico durante y después del intensivo cuya frecuencia y duración se definirá según cada caso.
El paciente que acepte alguna de estas modalidades de tratamiento debe cumplir los siguientes requisitos:
- Disponer de habilidades de autocuidado básicas y tomar la medicación por su cuenta. De lo contrario, deberá estar acompañado durante el tiempo que dure el tratamiento por un familiar a cargo.
- Si la condición del paciente se deteriora debe tener una cobertura social que le asegure disponer del servicio de internación en un hospital de su localidad o alguna alternativa equivalente fuera de su localidad.
- Estar dispuesto y ser capaz de completar rutinariamente los cuestionarios de evaluación que permiten monitorear su progreso
- Ser capaz de realizar el tratamiento en un idioma que pueda ser comprendido adecuadamente por el terapeuta.
- Según el caso, disponer de un familiar adulto que lo asista durante el tratamiento de acuerdo a lo convenido con los profesionales en la evaluación previa.
En forma adicional los pacientes del interior del país o pacientes extranjeros deberán cumplir el siguiente requisito:
- Disponer un psiquiatra y un psicólogo de cabecera en su localidad con el cual contactarnos previamente. De esta forma, se facilitará el proceso de seguimiento luego de terminado el tratamiento en CEAN. Esto no excluye mantener el contacto con aquellos profesionales que lo trataron en CEAN.
Criterios de exclusión
- Riesgo actual de hacerse daño
- Síntomas psicóticos, maníacos o hipomaníacos actuales
- Dependencia de alcohol o de sustancias que requieran tratamiento por sí mismos, o bien cuando dicho consumo tenga el potencial de interferir con la terapia cognitivo-conductual a pesar de no ser el problema central.
- Trastorno depresivo mayor severo como problema principal que requiera tratamiento por sí mismo.
- Trastorno límite de la personalidad como problema principal que requiera tratamiento por sí mismo.
- Historia reciente de violencia o de infligir un daño físico a otras personas que potencialmente pueda dificultar la realización de esta modalidad de tratamiento.