Tics/Tourette
krasnovp2020-09-03T11:49:58-03:00
Tics/Tourette
Existen tres trastornos por tics: el Síndrome de Tourette, el trastorno por tics crónico. Los tics motores o fónicos son los síntomas principales de estos trastornos y sólo se diferencian en el tipo de tics y por cuanto tiempo se han presentado. El curso de los tics suele ser por “oleadas”.
En el Síndrome de Tourette conviven múltiples tics motores con uno o más tics fónicos que se presentan a diario, pero no necesariamente tienen que presentarse al mismo tiempo.
Los tics son movimientos involuntarios, repetitivos y estereotipados y pueden dividirse en simples y complejos. Los simples involucran un solo grupo muscular (por ej., pestañear, levantar el hombro, revolear los ojos, sacudir estirar el brazo) o sonido (por ej., sonidos guturales, carraspeo, resoplido).
Los tics complejos son más notorios e involucran más de un grupo muscular (por ej., retorcerse hacer expresiones faciales, tocar y emparejar) o sonidos (por ej., cambiar en forma involuntaria el tono de voz al decir una palabra). Entre estos últimos se encuentran tics poco frecuentes como la coprolalia (decir una mala palabra) o repetir sus propias palabras o palabras de otros). El carácter complejo de estos tics puede generan un gran estrés en la spersonas que los sufren dado que los demás pueden interpretar que fueron realizados con un sentido en particular cuando en verdad son involuntarios.
Los tics suelen comenzar a los seis años aproximadamente, pueden rotar, y a partir de los diez años es frecuente que las personas tengan sensaciones previas (premonitorias) antes de hacer un tic, como si supieran cuando van a aparecer. La realización del tic habitualmente está asociada a la reducción de dicha sensación.
Los tics suelen coexistir con otros trastornos como dificultades para organizarse/concentrarse, trastorno obsesivo compulsivo, y problemas de impulsividad.
Tratamiento
El tratamiento farmacológico
Es un tratamiento de primera línea para los trastornos por tics y puede ser muy diferente dependiendo de los trastornos que acompañen a los tics.
El tratamiento cognitivo-conductual
Testeado para el tratamiento de los tics se llama entrenamiento en reversión de hábitos. Este consiste en ayudar al paciente a darse cuenta cuando está por hacer o está haciendo un tic, desarrollar una conducta físicamente incompatible con el tic que resulte adecuada, y buscar formas de facilitar que el paciente use estas estrategias.